Viajar a Marruecos es hacerlo a un país de contrastes, pasado y presente se mezclan. Sus paisajes varían de las zonas áridas y desérticas que cohabitan con preciosos espacios verdes (e, incluso, con la nieve que se puede encontrar en las altitudes).
Marruecos, ubicado al norte de África, es un destino turístico muy popular que atrae a todo tipo de viajeros. En esa lista entran aquellos que son amantes de la cultura, los aventureros, las parejas en busca de romance, familias, amantes de la comida y más. Estas son las razones por las que Marruecos debe estar en tu lista de lugares por visitar.
Lo llamativo de este destino es la cultura, sus costumbres y su arquitectura. Es un país muy seguro así que toma tu equipaje y emprende tu viaje hacia Marruecos.
Marruecos es un país fascinante que combina exóticas ciudades, vastos desiertos y montañas majestuosas. Con su rica cultura, mercados vibrantes y arquitectura deslumbrante, este destino cautiva a todos los que lo visitan. Desde las dunas del Sáhara hasta las callejuelas de Marrakech, Marruecos es una aventura única que estimula los sentidos.
1. Diversidad paisajística: Desde las montañas del Atlas hasta las playas del Atlántico y el desierto del Sáhara, Marruecos ofrece una increíble variedad de paisajes.
2. Cultura rica y vibrante: Los zocos, la música tradicional y la gastronomía hacen que cada rincón del país cuente su propia historia.
3. Experiencias únicas: Paseos en camello por el desierto, noches bajo las estrellas en jaimas y baños relajantes en un hammam tradicional.
4. Proximidad y accesibilidad: Marruecos es una puerta a África que combina la cercanía a Europa con una cultura completamente distinta.
5. Hospitalidad marroquí: La amabilidad y generosidad de su gente hacen que cada viajero se sienta bienvenido.
Marrakech: La vibrante "Ciudad Roja" deslumbra con su Medina, la plaza Jemaa el-Fna y los majestuosos Jardines Majorelle.
Fez: Con su impresionante Medina, declarada Patrimonio de la Humanidad, y su famosa Universidad Al Qarawiyyin, es el corazón cultural de Marruecos.
Chefchaouen: La "Ciudad Azul" cautiva con sus callejuelas pintadas y su ambiente relajado.
Desierto del Sáhara: Vive una experiencia inolvidable al recorrer las dunas de Erg Chebbi o Erg Chigaga en camello o en vehículos 4x4.
Casablanca: Hogar de la impresionante Mezquita Hassan II, una de las más grandes del mundo.
Essaouira: Una encantadora ciudad costera con playas, arte y una Medina fortificada junto al mar.
Las Montañas del Atlas: Perfectas para senderismo, con paisajes que incluyen valles verdes, picos nevados y pueblos bereberes.
Ait Ben Haddou: Este ksar fortificado, declarado Patrimonio de la Humanidad, ha sido escenario de películas y series icónicas.
Tánger: Con su mezcla de influencias culturales y su ubicación estratégica, esta ciudad portuaria es la puerta de entrada a África.
Rabat: La capital del país ofrece historia, modernidad y tranquilidad, con lugares como la Torre Hassan y la Kasbah de los Udayas.
Viajar a Marruecos es mucho más que descubrir nuevos paisajes; es sumergirse en un mundo lleno de colores, aromas y sabores. Desde los vibrantes zocos hasta el silencio del desierto, este país ofrece experiencias que permanecen en la memoria para siempre.
¿Listo para vivir Marruecos? Planea tu viaje y prepárate para una aventura inolvidable en este mágico rincón del norte de África.
LAS EXTRAORDINARIAS MEDINAS
En Marrakech, Esauira, Fez o incluso Tetuán, las medinas están inscritas en el Patrimonio Mundial de la UNESCO, cada cual más bella. Es necesario pasar un día entero en cada una de ellas para poder tener tiempo de descubrir la atmósfera tan especial de lugares como estos, cargados de historia y de cultura. Presta atención a todos tus sentidos y viaja por cada una de estas medinas, donde el tiempo se detiene para dejar paso al sueño y a la imaginación.
LA RIQUEZA DE LA CULTURA
MARROQUÍ
Música, artistas, gastronomía... La cultura marroquí es increíblemente variada y rica. No puedes perderte la ocasión de descubrir durante tu viaje por Marruecos los numerosos festivales culturales y musicales que tienen lugar todo el año por todo el país: Festival Gnaoua en Esauira, Festival de Música Sacra en la Medina de Fez, inscrita en el Patrimonio Mundial de la Unesco, Festival Alegría en Chaouen... Sin olvidar los múltiples festivales tradicionales por los pueblos.
EL ATLAS
Hay abundantes excursiones magníficas que se pueden realizar en Marruecos, sobre todo en el Alto Atlas y en el Atlas Medio. Podrás recorrer durante tu viaje a Marruecos los espléndidos valles del Dadés o del Draa, o subir montañas. Hay numerosos guías y agencias de viajes que organizan estas excursiones a pie, con la compañía de locales y de asnos que pueden llevar tu equipaje. Los que quieran ir solos deberán ir provistos de un buen mapa y tendrán que informarse de dónde se encuentran las fuentes de agua, poco abundantes.
PAISAJES INOLVIDABLES
Marruecos es un país especialmente fascinante por la variedad de su geografía y de sus paisajes naturales. Todo cambia según la zona, de norte a sur: desde las escarpadas costas mediterráneas hasta las largas playas de arena y de surf de la costa Atlántica, desde las preciosas montañas del Atlas hasta el desierto de dunas del sur o aquellas del Rif, desde las antiguas medinas de Marrakech, Chaoueno Fez, pasando por los increíbles valles del Dadés o del Draa.
La gastronomía de Marruecos en general y en particular la de los pueblos de Marruecos es una cocina ancestral que comparte buena parte de sus platos con los países donde están asentados. Es refinada, sabrosa, copiosa y muy especiada. En definitiva, la gastronomía bereber constituye el resultado de influencias mediterráneas, orientales y africanas.
Se prepara con materias primas de excelente calidad, siendo el aromático cilantro uno de sus principales ingredientes. El plato nacional, conocido más allá de las fronteras del país, es el cuscús, que consiste en un guiso de carne con distintas verduras, que acompañan a una sémola de trigo suave y deliciosa. Se sirve en un gran plato del que comen varias personas, al estilo tradicional.
Otra de las especialidades es el Tajin. Aunque su preparación varía en las distintas regiones del país, consiste en un estofado de carne que unas veces se acompaña de hortalizas y otras de fruta. Las recetas más sofisticadas son la del Tajin de pollo con limón confitado y olivas; el Tajin de vaca con ciruelas pasas y sésamo, y otros más atrevidos, de sabor agridulce, con almendra, miel y canela.
La repostería bereber, inspirada en antiguas recetas orientales e hispano-musulmanas, también es digna de mención. Sus ingredientes básicos son miel, almendras, pistachos, nueces, coco o sésamo, aromatizados con agua de azahar o de rosas.
Antes de terminar con la gastronomía no nos podíamos olvidar del té. En la cultura bereber tiene mucha importancia. De hecho, en toda la zona del Magreb el servir y beber té constituye un auténtico ritual social.
Para viajar a Marruecos es interesante saber que en las llanuras y en Marrakech la temperatura es suave casi durante todo el año. No obstante, en verano las temperaturas pueden alcanzar los 45º con mucha facilidad y no bajar de los 28º por la noche.
La costa en verano nos ofrece un clima agradable, incluso refresca durante la noche.
En el desierto, durante el día hace un calor que durante el verano se hace excesivo. Sin embargo, las noches son frías (durante el invierno las noches pueden llegar a ser muy frías).
Marrakech ofrece a los visitantes invernales unas agradables temperaturas durante el día y un frío intenso por las noches, dada su cercanía al Atlas.